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Salvador y Esperanza: dos nombres para leer un país

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Salvador y Esperanza: dos nombres para leer un país

Detrás del compromiso presidencial de contar su historia se proyecta una idea profundamente esperanzadora: la de un Gobierno y una sociedad que trabajan desde hoy para construir un mejor país para las nuevas generaciones, para esos niños que apenas comienzan a crecer y que mañana serán los ciudadanos llamados a impulsar el destino de la nación.

Hay anuncios que se agotan en su propia efervescencia y otros que, por la fuerza simbólica de las palabras elegidas, obligan a detenerse. Cuando el presidente Luis Abinader adelanta que Salvador y Esperanza tienen mucho que contarnos sobre el país en el que están creciendo, no lanza un simple avance publicitario: propone un ejercicio de imaginación colectiva y, sobre todo, un compromiso verificable. Bajo el lema«el país que soñamos lo estamos haciendo realidad», la narrativa oficial los presenta como dos niños nacidos en una República Dominicana con más oportunidades y mejores servicios, cuyas vidas se convierten en el hilo con que el Gobierno mide —y demuestra— el trecho recorrido.

La elección de los nombres no es inocente, y allí reside la belleza del planteamiento. Salvador evoca redención; Esperanza, porvenir. Juntos condensan una convicción de hondo calado: que una nación se juzga, por encima de todo, por la clase de infancia que es capaz de ofrecer. Es una apuesta valiente, porque coloca la vara donde más importa y donde los resultados no se pueden fingir. Un niño no comprende los indicadores macroeconómicos, pero sabe con certeza si hay agua en su casa, si el aula tiene techo, si el hospital atendió a tiempo a su madre. Y es precisamente en esa dimensión concreta y cotidiana donde las políticas sociales de esta gestión han comenzado a escribir una historia distinta.

El Gobierno acude a esta narrativa con hechos que la respaldan. En la conferencia Comunicando el relanzamiento del Gobierno, el mandatario expuso que la pobreza monetaria descendió de cerca del 26 % en 2019 a alrededor del 16 % en el primer trimestre de 2026, que la economía mantiene un crecimiento en torno al 4.5 % con salarios que superan la inflación, y que se han ejecutado más de 2,000 obras con una inversión superior a los RD$750,000 millones. Son cifras que trascienden la estadística, porque se traducen en escuelas, hospitales, viviendas tituladas y familias que hoy respiran con mayor tranquilidad. Las estadísticas, por sí solas, no crían niños: los crían las políticas que perduran, las instituciones que se fortalecen y una voluntad de Estado que ha hecho de la equidad social su principal brújula.

Y es justamente aquí donde el editorial celebra el rumbo. Toda gestión que humaniza sus cifras asume, con ello, un compromiso mayor: el de sostener y ampliar lo alcanzado. Salvador y Esperanza son una historia inspiradora porque detrás de ellos hay una gestión que construye escuelas dignas, expande la cobertura de salud y trabaja para que ningún servicio esencial dependa del bolsillo de una familia. La promesa de contar su historia es, en el fondo, la promesa de no detenerse: de seguir cerrando brechas, de continuar formalizando la economía y de elevar cada día la calidad de la educación, transformando cada avance en una política de Estado que trascienda gobiernos.

La verdadera fortaleza que deja el anuncio presidencial no es solo lo que Salvador y Esperanza habrán de contarnos, sino la certeza de que hoy se trabaja con determinación para que su historia sea verdadera. Un país no se hereda: se construye, ladrillo a ladrillo, en el compromiso silencioso de cada gestión. Y cuando dentro de dos décadas esos dos nombres miren atrás, podrán reconocer que crecieron en una nación que eligió la senda correcta: la de invertir en su gente, honrar los derechos adquiridos y hacer de la esperanza no una promesa, sino una realidad palpable. Ese es el legado que hoy se cimienta, con hechos y con visión de futuro.

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Título: Salvador y Esperanza: dos nombres para leer un país

Referencias [Presidente…ciales …] [youtube.com][infobae.com]

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