
- El análisis publicado por The Economist y difundido por Infobae debilita, al menos por ahora, la narrativa del “apocalipsis laboral”.
- Para República Dominicana, el verdadero desafío no consiste en decidir si adopta la inteligencia artificial, sino en convertirla en productividad, empleos formales, infraestructura digital, energía confiable y conocimiento exportable.
- Meta RD 2036 ofrece el horizonte, pero su éxito dependerá de que la ambición tecnológica se traduzca en una política de Estado medible, inclusiva y territorialmente equilibrada.
La inteligencia artificial no anuncia el fin del trabajo: abre para República Dominicana una nueva frontera productiva
Por Luis Orlando Díaz Vólquez
Ese matiz es fundamental para interpretar el fenómeno desde la República Dominicana. La pregunta equivocada sería cuántos trabajadores sustituirá la inteligencia artificial. La pregunta estratégica es cuántos dominicanos podrán utilizarla para producir más, ofrecer mejores servicios, crear empresas, exportar conocimiento y acceder a ocupaciones de mayor remuneración.
La tecnología, por sí sola, no garantiza prosperidad. Puede elevar la productividad, pero también profundizar las desigualdades entre quienes poseen conectividad, educación y competencias digitales, y quienes permanecen atrapados en actividades informales de baja productividad.
De la automatización a la complementariedad
La experiencia internacional empieza a demostrar que la inteligencia artificial elimina determinadas tareas, pero crea otras en sectores que no suelen aparecer en las predicciones más alarmistas. Cada modelo avanzado necesita servidores, sistemas de refrigeración, redes de fibra óptica, transformadores, electricidad, almacenamiento, protección informática, mantenimiento y personal especializado. Detrás de una aplicación aparentemente inmaterial existe una enorme infraestructura física y una cadena de valor que moviliza construcción, manufactura, telecomunicaciones, energía y servicios empresariales.³
Las proyecciones de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos confirman esa dualidad. Entre 2024 y 2034, el empleo de científicos de datos podría crecer 33.5 %, mientras que los analistas de seguridad informática, investigadores computacionales y especialistas en operaciones también registrarían expansiones significativas. Los desarrolladores de software crecerían 15.8 %, lo que representaría más de 267,000 nuevos puestos de trabajo. Al mismo tiempo, disminuiría la demanda de determinadas labores rutinarias de oficina, atención al cliente, transcripción, procesamiento de reclamaciones y apoyo administrativo.⁴
Por tanto, The Economist acierta al rechazar la idea de un apocalipsis laboral inmediato, pero su análisis también contiene una advertencia implícita: el saldo positivo no se distribuirá automáticamente. Existirán empresas, profesiones y territorios ganadores, junto con otros que enfrentarán perturbaciones profundas. La diferencia la marcarán la velocidad de adaptación, la calidad educativa, el acceso al financiamiento, la capacidad regulatoria y la solidez de las infraestructuras.
Para República Dominicana, esa transformación encuentra una economía que ha demostrado resiliencia, pero que todavía enfrenta un desafío estructural de productividad, formalidad y calidad del empleo. En el primer trimestre de 2026, el país alcanzó 5,236,178 trabajadores ocupados, 118,631 más que en el mismo período de 2025. No obstante, 82.7 % de los nuevos ocupados se incorporó al segmento informal y la informalidad total se situó en 54.1 %.⁵
La economía dominicana, a su vez, registró un crecimiento acumulado de 4.5 % durante el primer semestre de 2026. En junio, el indicador mensual de actividad económica (IMAE) presentó una expansión interanual de 6.4 %, impulsada principalmente por minería, construcción, manufactura de zonas francas y servicios. La recuperación es apreciable, pero convertir el crecimiento en empleos formales, productivos y mejor remunerados continúa siendo una tarea pendiente.⁶
Aquí reside la verdadera dimensión de la oportunidad. La inteligencia artificial puede ayudar a elevar la productividad de las mipymes, facilitar su formalización, mejorar su acceso al crédito, reducir costos contables y logísticos, ampliar sus mercados mediante el comercio electrónico y profesionalizar su relación con el Estado. Pero si su adopción se concentra únicamente en grandes empresas y zonas urbanas, el país podría modernizar una parte de su economía mientras mantiene rezagada a la mayoría de sus trabajadores.
Meta RD 2036 necesita una columna vertebral digital
Meta RD 2036 plantea duplicar el producto interno bruto y elevar el ingreso por habitante desde aproximadamente US$11,000 en 2024 hasta más de US$22,000 en 2036. Para alcanzar ese objetivo, el país necesitaría mantener una expansión económica cercana al 6 % anual, apoyada en reformas educativas, innovación, fortalecimiento institucional, empleos formales y mayor productividad.⁷
No se trata solamente de producir el doble. Se trata de transformar la composición de lo que República Dominicana produce, consume y exporta. El componente tecnológico no puede ser un apartado decorativo dentro de esa estrategia. Debe convertirse en uno de sus principales motores.
La República Dominicana cuenta desde octubre de 2023 con una Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial, orientada hacia el desarrollo de un gobierno inteligente, un centro regional de talento e innovación, infraestructura nacional de datos y utilización de la IA en los servicios públicos, la educación y las actividades productivas.⁸
A ello se agrega la alianza anunciada con NVIDIA y la creación del Centro de Excelencia en Inteligencia Artificial de la República Dominicana, concebido como espacio de formación, investigación, innovación y articulación entre el Gobierno, las universidades y el sector privado.
De acuerdo con la información oficial, la iniciativa contempla infraestructura digital soberana, una Fábrica Nacional de Inteligencia Artificial y la formación de más de 1,000 profesionales dominicanos, con aplicaciones potenciales en salud, educación, movilidad, seguridad, turismo y finanzas. En junio de 2026, el Gobierno informó el inicio de la construcción del centro con apoyo de NVIDIA.⁹
Estas iniciativas ofrecen una base prometedora, pero mil especialistas no representan todavía la masa crítica suficiente para transformar una economía de casi 12 millones de habitantes. Se requiere ampliar la formación hacia decenas de miles de técnicos, ingenieros, electricistas, científicos de datos, especialistas en refrigeración, expertos en ciberseguridad, operadores de redes, gestores de proyectos e instructores.
El programa Talento Digital RD, que anunció 30,000 becas en competencias tecnológicas, constituye un paso relevante, sobre todo porque busca favorecer el ingreso de jóvenes a empleos digitales y reducir las barreras económicas de acceso a la capacitación.¹⁰
Pero la educación tecnológica no debe limitarse a enseñar herramientas específicas cuya vigencia puede ser breve. República Dominicana necesita fortalecer matemáticas, pensamiento crítico, inglés, comunicación, resolución de problemas, programación, ética digital y capacidad de aprendizaje continuo.
El Banco Mundial advierte que alcanzar la condición de país de ingresos altos exige alinear la educación con las necesidades del mercado laboral, estimular la innovación empresarial, reducir desigualdades y crear empleos de calidad. Sus indicadores de capital humano muestran, además, que los años esperados de escolaridad y los resultados armonizados de aprendizaje todavía dejan un amplio espacio de mejora.¹¹
Los centros de datos pueden ser los nuevos puertos de la economía digital
República Dominicana posee condiciones geográficas que podrían convertirla en un nodo digital del Caribe: proximidad con Estados Unidos, posición entre América del Norte y América del Sur, conexión mediante cables submarinos, estabilidad política relativa, zonas francas, experiencia logística y vínculos comerciales internacionales.
Así como los puertos y aeropuertos permitieron desarrollar manufactura, turismo y distribución regional, los centros de datos podrían convertirse en los puertos de la economía digital.
No obstante, un país no se transforma en centro regional de datos solamente construyendo edificios llenos de servidores. Necesita conectividad redundante, baja latencia, electricidad continua, precios energéticos competitivos, disponibilidad de terrenos adecuados, procedimientos ágiles, protección jurídica, seguridad física, ciberseguridad, capital humano y reglas confiables para el tratamiento de la información.
La energía será uno de los principales filtros competitivos. La Agencia Internacional de Energía estima que la electricidad utilizada por los centros de datos podría pasar de unos 460 teravatios hora en 2024 a más de 1,000 teravatios hora en 2030. Los servidores representan alrededor de 60 % de la demanda eléctrica de un centro moderno, mientras que la refrigeración puede consumir desde aproximadamente 7 % en instalaciones hipereficientes hasta más de 30 % en centros empresariales menos eficientes.¹²
Esto significa que atraer centros de datos sin una estrategia energética específica sería irresponsable. El país tendría que garantizar nueva generación, transmisión, almacenamiento y eficiencia sin desplazar el suministro destinado a hogares, industrias y comercios.
La República Dominicana cerró 2024 con 1,396 megavatios de capacidad renovable solar, eólica y de biomasa, equivalentes al 23.32 % de la capacidad de generación nacional, además de más de 460 megavatios instalados para autoconsumo.¹³
A su vez, el Plan Energético Nacional 2025-2038 reconoce la necesidad de ampliar la oferta, incorporar sistemas de almacenamiento, fortalecer las redes, integrar energías renovables y disponer de generación flexible para garantizar un suministro confiable.¹⁴
La política más inteligente sería desarrollar corredores digitales y energéticos en los cuales cada proyecto de centro de datos aporte nueva capacidad de generación limpia, almacenamiento, eficiencia hídrica y fortalecimiento de la red. Los incentivos públicos no deberían premiar solamente el monto de la inversión, sino también la cantidad de empleos dominicanos creados, la transferencia tecnológica, la contratación de proveedores locales, la capacitación, la eficiencia energética y la contribución neta al sistema eléctrico.
Del alojamiento de servidores a la industria del conocimiento
Existe otro riesgo que República Dominicana debe evitar: convertirse en un simple territorio de alojamiento tecnológico, donde se ubiquen servidores y cables, pero el software, las patentes, los datos de mayor valor y las decisiones empresariales permanezcan en el exterior.
El país no debe conformarse con ser arrendador de espacio, energía y conectividad. Tiene que aspirar a participar en los segmentos de mayor valor añadido.
Esto implica crear soluciones de inteligencia artificial en español adaptadas a la realidad del Caribe; desarrollar aplicaciones para turismo, agricultura, logística, aduanas, manufactura, salud, educación y prevención de desastres; incentivar empresas emergentes; apoyar laboratorios universitarios; facilitar capital de riesgo; y convertir al Estado en comprador estratégico de innovación nacional.
En aduanas y comercio exterior, por ejemplo, la inteligencia artificial puede mejorar el análisis de riesgo, identificar patrones de subvaluación, priorizar inspecciones, acelerar procesos de clasificación arancelaria, detectar anomalías documentales y anticipar interrupciones en las cadenas logísticas.
La clave consiste en utilizar la tecnología para facilitar el comercio legítimo y concentrar la fiscalización en las operaciones de mayor riesgo, sin sacrificar garantías, transparencia ni supervisión humana.
La IA también puede aumentar la competitividad del turismo mediante la predicción de la demanda y la personalización de servicios; elevar los rendimientos agrícolas mediante el monitoreo climático; mejorar diagnósticos médicos; optimizar el tránsito; reducir pérdidas eléctricas; fortalecer la educación personalizada; y permitir que las mipymes ofrezcan servicios a clientes internacionales.
El beneficio económico más profundo no vendrá exclusivamente de unas pocas empresas dedicadas a la inteligencia artificial, sino de miles de organizaciones tradicionales que incorporen estas herramientas a sus procesos productivos.
Soberanía digital, confianza y regulación
El entusiasmo tecnológico debe avanzar junto con una política rigurosa de derechos, protección de datos y ciberseguridad. La República Dominicana todavía necesita modernizar y armonizar su marco jurídico ante los riesgos asociados con inteligencia artificial, fraude digital, suplantación de identidad, decisiones algorítmicas, infraestructuras críticas y tratamiento masivo de información.
Durante 2025 y 2026 continuaron distintas iniciativas legislativas sobre gestión de la ciberseguridad y protección de datos personales. Algunas propuestas no completaron el proceso legislativo, por lo que resulta más preciso hablar de iniciativas en discusión y no de legislación definitivamente aprobada.¹⁵
También se establecieron lineamientos especiales de integridad y seguridad para determinadas contrataciones tecnológicas vinculadas con la seguridad nacional, las infraestructuras críticas y los sistemas estratégicos del Estado.¹⁶
Sin confianza no habrá economía digital sostenible. Las empresas internacionales requieren seguridad jurídica; los ciudadanos necesitan conocer quién utiliza sus datos, para qué finalidad y con cuáles mecanismos de reclamación; y el Estado debe poder auditar los sistemas empleados en decisiones sensibles.
La soberanía digital no significa aislamiento tecnológico. Significa capacidad nacional para establecer reglas, proteger información estratégica, evitar dependencias críticas y participar con autonomía dentro de las redes globales.
Una oportunidad histórica, pero no automática
Las perspectivas para República Dominicana son favorables, pero condicionadas. El país dispone de localización geográfica, estabilidad macroeconómica, conectividad internacional, experiencia exportadora y una agenda gubernamental que reconoce la importancia estratégica de la inteligencia artificial.
Dispone, además, de Meta RD 2036 como horizonte, de una Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial y de proyectos de formación e infraestructura que pueden servir como plataforma inicial.¹⁷
Sin embargo, el optimismo debe ser exigente. Para que la inteligencia artificial contribuya realmente a duplicar la economía, será necesario medir anualmente los empleos tecnológicos creados, salarios pagados, exportaciones de servicios digitales, inversión en investigación, empresas innovadoras, capacidad computacional, consumo energético, participación femenina, capacitación técnica y adopción de IA por parte de las mipymes.
Una política que solo anuncie convenios y edificios corre el riesgo de confundir infraestructura con desarrollo.
La lección principal del análisis de The Economist es que la inteligencia artificial no está eliminando el trabajo de manera uniforme. Está reorganizando el mercado laboral, premiando nuevas competencias y generando una demanda extraordinaria de infraestructura.
Para República Dominicana, el llamado “apocalipsis laboral” también puede ser evitado, pero únicamente si el país actúa antes de que la brecha tecnológica se convierta en una nueva brecha social.
La inteligencia artificial será una oportunidad histórica si se convierte en conocimiento dominicano, empleo formal, productividad empresarial, energía sostenible, innovación pública y exportaciones de mayor valor.
Será una promesa incumplida si el país instala servidores sin formar talento, concede incentivos sin exigir encadenamientos productivos o automatiza servicios sin proteger derechos.
Meta RD 2036 debe proponerse algo más audaz que incorporar inteligencia artificial. Debe utilizarla para construir una República Dominicana capaz de diseñar, producir y exportar las soluciones de la próxima economía.
El futuro del trabajo no está escrito por los algoritmos. Lo escribirán las sociedades que sepan gobernarlos.
Notas
- The Economist, “El ‘apocalipsis laboral’ se ha pospuesto: llegó el auge del empleo impulsado por la IA,” reproducido por Infobae, 20 de septiembre de 2026. El cálculo presentado por la publicación sostiene que la inteligencia artificial habría creado alrededor de un millón de empleos en Estados Unidos, frente a aproximadamente 200,000 despidos atribuidos a esta tecnología desde mediados de 2023. La cifra debe entenderse como una estimación periodística elaborada a partir de varias fuentes laborales y sectoriales, no como una estadística oficial consolidada.
- Organización Internacional del Trabajo, “Generative AI and Jobs: A 2025 Update,” 20 de mayo de 2025. La organización estima que uno de cada cuatro trabajadores se encuentra en una ocupación con algún grado de exposición a la inteligencia artificial generativa. Debido a la necesidad persistente de intervención humana, la transformación del empleo constituye un resultado más probable que su eliminación completa.
- Agencia Internacional de Energía, “Energy Demand from AI,” en Energy and AI (París: International Energy Agency, 2025). La infraestructura de inteligencia artificial comprende servidores, almacenamiento, redes, sistemas de alimentación ininterrumpida, refrigeración y generación eléctrica de respaldo.
- U.S. Bureau of Labor Statistics, “Artificial Intelligence, Information Technology, and Employment, 2024–34,” 16 de julio de 2026. La entidad proyecta un crecimiento de 33.5 % para el empleo de científicos de datos y de 15.8 % para los desarrolladores de software entre 2024 y 2034.
- Banco Central de la República Dominicana, Boletín trimestral del mercado laboral: enero-marzo de 2026 (Santo Domingo: Banco Central de la República Dominicana, 2026), 4. El total de ocupados alcanzó 5,236,178 personas, con un incremento interanual de 118,631 trabajadores. Los trabajadores informales explicaron 98,127 de los nuevos ocupados, equivalentes al 82.7 % del aumento. La tasa de informalidad se situó en 54.1 %.
- Banco Central de la República Dominicana, “Economía dominicana registra expansión de 6.4 % en junio de 2026,” 2026. El indicador mensual de actividad económica creció 4.5 % durante el primer semestre de 2026, más del doble de la expansión registrada durante 2025.
- Presidencia de la República Dominicana, “Meta RD 2036: Gobierno presenta hoja de ruta para duplicar el PIB nacional para el 2036 ante AMCHAMDR,” 20 de mayo de 2025; Presidencia de la República Dominicana, “Ministro Paliza presenta al Senado estrategia Meta RD 2036,” 7 de octubre de 2025. La estrategia busca elevar el ingreso por habitante desde aproximadamente US$11,000 en 2024 hasta más de US$22,000 en 2036, lo que exigiría un crecimiento económico sostenido cercano al 6 % anual.
- Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación, “Presidente Luis Abinader lanza la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial,” 11 de octubre de 2023. La estrategia contempla gobierno inteligente, formación de talento, innovación, infraestructura de datos y aplicaciones de IA para mejorar servicios públicos y procesos productivos.
- Presidencia de la República Dominicana, “Presidente Abinader: Con este acuerdo nace el Centro de Excelencia en Inteligencia Artificial,” 14 de octubre de 2025; Ministerio de la Presidencia, “Gobierno construye Centro de Excelencia en Inteligencia Artificial con apoyo de NVIDIA,” 22 de junio de 2026. El proyecto contempla infraestructura digital soberana, una Fábrica Nacional de Inteligencia Artificial, investigación aplicada y formación especializada.
- Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones, “INDOTEL anuncia 30 mil becas gratuitas para fortalecer el desarrollo tecnológico del país,” 19 de agosto de 2025. El programa Talento Digital RD pretende ampliar la formación en habilidades digitales intermedias y avanzadas.
- Banco Mundial, “Dominican Republic: Overview,” consultado el 20 de septiembre de 2026; Banco Mundial, “Economy: Dominican Republic,” Human Capital Data Portal, consultado el 20 de septiembre de 2026. El organismo sostiene que el avance hacia una economía de ingresos altos requiere fortalecer el capital humano, alinear la educación con el mercado laboral, estimular la innovación y crear empleos de mayor calidad.
- Agencia Internacional de Energía, “Energy Demand from AI” y “Energy Supply for AI,” en Energy and AI (París: International Energy Agency, 2025). La generación eléctrica destinada a centros de datos podría aumentar desde aproximadamente 460 teravatios hora en 2024 hasta más de 1,000 teravatios hora en 2030. Los servidores representan, en promedio, alrededor de 60 % del consumo eléctrico de estas instalaciones.
- Ministerio de Energía y Minas, “Fuentes renovables representan el 23.32 % de la capacidad de generación nacional,” 2025. Al cierre de 2024, República Dominicana disponía de 1,396 megavatios de capacidad solar, eólica y de biomasa, además de más de 460 megavatios instalados para autoconsumo.
- Comisión Nacional de Energía, Plan Energético Nacional 2025-2038 (Santo Domingo: Comisión Nacional de Energía, 2025). El plan contempla expansión de la generación, almacenamiento, fortalecimiento de la infraestructura, integración de renovables y generación térmica flexible.
- Senado de la República Dominicana, “Comisión de Transporte y Telecomunicaciones avanza en estudio proyecto de ley sobre Gestión de la Ciberseguridad,” 11 de septiembre de 2025; Cámara de Diputados de la República Dominicana, “Proyecto de ley sobre gestión de la ciberseguridad en la República Dominicana,” expediente 03796-2024-2028-CD; DPL News, “Vicente Sánchez somete proyecto de ley para proteger datos personales ante riesgos de la IA,” 25 de junio de 2026. Uno de los proyectos consultados figura como perimido, por lo que debe hablarse de iniciativas legislativas y no de legislación definitivamente aprobada.
- Dirección General de Contrataciones Públicas, “DGCP informa alcances de la Resolución 02-2026 sobre contrataciones de seguridad nacional,” 15 de abril de 2026. La resolución establece controles de integridad, seguridad de la información y gestión de riesgos en determinadas contrataciones vinculadas con tecnologías estratégicas e infraestructuras críticas.
- Gobierno de la República Dominicana, “Meta RD 2036”; Presidencia de la República Dominicana, “RD proyecta ante la OCDE y CEPAL su estrategia Meta 2036 para duplicar el tamaño de su economía,” 24 de febrero de 2026; Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación, “Presidente Luis Abinader lanza la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial”; Presidencia de la República Dominicana, “Presidente Abinader: Con este acuerdo nace el Centro de Excelencia en Inteligencia Artificial.”
Bibliografía
Agencia Internacional de Energía. Energy and AI. París: International Energy Agency, 2025. Secciones “Energy Demand from AI” y “Energy Supply for AI.”
Banco Central de la República Dominicana. Boletín trimestral del mercado laboral: enero-marzo de 2026. Santo Domingo: Banco Central de la República Dominicana, 2026.
Banco Central de la República Dominicana. “Economía dominicana registra expansión de 6.4 % en junio de 2026.” 2026.
Banco Mundial. “Dominican Republic: Overview.” Consultado el 20 de septiembre de 2026.
Banco Mundial. “Economy: Dominican Republic.” Human Capital Data Portal. Consultado el 20 de septiembre de 2026.
Cámara de Diputados de la República Dominicana. “Proyecto de ley sobre gestión de la ciberseguridad en la República Dominicana.” Expediente 03796-2024-2028-CD.
Comisión Nacional de Energía. Plan Energético Nacional 2025-2038. Santo Domingo: Comisión Nacional de Energía, 2025.
Dirección General de Contrataciones Públicas. “DGCP informa alcances de la Resolución 02-2026 sobre contrataciones de seguridad nacional.” 15 de abril de 2026.
DPL News. “República Dominicana: Vicente Sánchez somete proyecto de ley para proteger datos personales ante riesgos de la IA.” 25 de junio de 2026.
The Economist. “El ‘apocalipsis laboral’ se ha pospuesto: llegó el auge del empleo impulsado por la IA.” Reproducido por Infobae, 20 de septiembre de 2026.
Gobierno de la República Dominicana. “Meta RD 2036.” Consultado el 20 de septiembre de 2026.
Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones. “INDOTEL anuncia 30 mil becas gratuitas para fortalecer el desarrollo tecnológico del país.” 19 de agosto de 2025.
Ministerio de Energía y Minas. “Fuentes renovables representan el 23.32 % de la capacidad de generación nacional.” 2025.
Ministerio de la Presidencia. “Gobierno construye Centro de Excelencia en Inteligencia Artificial con apoyo de NVIDIA.” 22 de junio de 2026.
Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación. “Presidente Luis Abinader lanza la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial.” 11 de octubre de 2023.
Organización Internacional del Trabajo. “Generative AI and Jobs: A 2025 Update.” 20 de mayo de 2025.
Presidencia de la República Dominicana. “Meta RD 2036: Gobierno presenta hoja de ruta para duplicar el PIB nacional para el 2036 ante AMCHAMDR.” 20 de mayo de 2025.
Presidencia de la República Dominicana. “Ministro Paliza presenta al Senado estrategia Meta RD 2036.” 7 de octubre de 2025.
Presidencia de la República Dominicana. “Presidente Abinader: Con este acuerdo nace el Centro de Excelencia en Inteligencia Artificial.” 14 de octubre de 2025.
Presidencia de la República Dominicana. “RD proyecta ante la OCDE y CEPAL su estrategia Meta 2036 para duplicar el tamaño de su economía.” 24 de febrero de 2026.
Senado de la República Dominicana. “Comisión de Transporte y Telecomunicaciones avanza en estudio proyecto de ley sobre Gestión de la Ciberseguridad.” 11 de septiembre de 2025.
U.S. Bureau of Labor Statistics. “AI Impacts in BLS Employment Projections.” 11 de marzo de 2025.
U.S. Bureau of Labor Statistics. “Artificial Intelligence, Information Technology, and Employment, 2024–34.” 16 de julio de 2026.
#GuasábaraEditor
Versión columna de opinión:
La inteligencia artificial y la nueva frontera productiva dominicana
Por Luis Orlando Díaz Vólquez
La inteligencia artificial está obligando al mundo a revisar una de sus predicciones más inquietantes: que las máquinas provocarían una destrucción masiva e inmediata del empleo. La evidencia inicial sugiere un panorama más complejo. Algunas tareas rutinarias desaparecen, pero también surgen ocupaciones vinculadas con software, ciberseguridad, análisis de datos, energía, construcción y mantenimiento de centros de datos. La Organización Internacional del Trabajo sostiene que uno de cada cuatro trabajadores está expuesto en algún grado a la inteligencia artificial generativa, aunque la transformación del empleo resulta más probable que su eliminación completa.
Para República Dominicana, esta discusión llega en un momento decisivo. Meta RD 2036 aspira a duplicar el producto interno bruto y elevar el ingreso por habitante a más de 22,000 dólares. Ese propósito no podrá alcanzarse reproduciendo únicamente las actividades tradicionales. Será necesario aumentar la productividad, ampliar las exportaciones de servicios, mejorar la educación técnica y crear empleos formales asociados con la economía del conocimiento.
El país ha comenzado a construir una plataforma institucional. La Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial, la alianza con NVIDIA, el Centro de Excelencia en Inteligencia Artificial y los programas de formación digital indican que existe una visión gubernamental orientada hacia la innovación. Sin embargo, los anuncios deben convertirse en resultados medibles: profesionales capacitados, empresas tecnológicas creadas, soluciones desarrolladas localmente, exportaciones digitales y aplicaciones concretas en salud, educación, turismo, manufactura, agricultura, aduanas y logística.
Los centros de datos representan una oportunidad especial. La ubicación geográfica dominicana, la conectividad internacional, las zonas francas y la cercanía con Estados Unidos pueden favorecer la atracción de inversiones. Pero esta industria exige electricidad estable, conectividad redundante, ciberseguridad, protección de datos, agua, refrigeración eficiente y personal especializado. La Agencia Internacional de Energía proyecta que la demanda eléctrica global de los centros de datos superará los 1,000 teravatios hora en 2030. Atraer estas instalaciones sin ampliar la generación y las redes sería convertir una oportunidad tecnológica en una presión energética.
La política pública debe evitar que República Dominicana sea solamente un lugar donde empresas extranjeras instalen servidores. El objetivo debe ser participar en los eslabones de mayor valor: programación, investigación aplicada, servicios en la nube, formación especializada, mantenimiento, ciberseguridad y creación de soluciones adaptadas al Caribe. Los incentivos deben vincularse con empleo local, transferencia tecnológica, energía limpia y contratación de proveedores dominicanos.
La inteligencia artificial tampoco puede convertirse en una nueva fuente de exclusión. Con una informalidad laboral superior al 50 %, la prioridad debe incluir a mipymes, jóvenes, mujeres y territorios alejados de Santo Domingo. Capacitación, conectividad y financiamiento determinarán quiénes podrán beneficiarse.
Esa transformación exige continuidad institucional, alianzas público privadas responsables y una evaluación anual que permita corregir retrasos, transparentar incentivos y asegurar que cada inversión produzca bienestar compartido en todo el territorio nacional.
El futuro dominicano no será tecnológico por decreto. Será tecnológico si el país convierte infraestructura en conocimiento, conocimiento en productividad y productividad en bienestar. Meta RD 2036 necesita esa ambición: no consumir pasivamente el futuro, sino diseñarlo con talento dominicano.
#GuasábaraEditor















