Inicio TECNOLOGÍA De consumidor digital a potencia tecnológica: el modelo que República Dominicana debe...

De consumidor digital a potencia tecnológica: el modelo que República Dominicana debe construir ahora

35

El salto de 233 % en las importaciones mexicanas desde Taiwán revela que la inteligencia artificial ya está redibujando el comercio mundial. República Dominicana posee ubicación, zonas francas, conectividad con Estados Unidos y una agenda emergente junto a Google, NVIDIA, la OCDE y empresas aeroespaciales; pero deberá convertir esos anuncios en una política industrial medible para ensamblar servidores, probar y empacar semiconductores, alojar datos, exportar servicios digitales y liderar la economía tecnológica del Caribe.

La inteligencia artificial dejó de ser solamente un programa capaz de generar textos, imágenes o códigos. Ahora es una fuerza industrial que consume semiconductores, servidores, memoria avanzada, sistemas eléctricos, fibra óptica, agua para refrigeración, minerales, centros de datos y una enorme cantidad de talento científico. Allí donde se instala una infraestructura de inteligencia artificial aparece una cadena internacional de proveedores, fabricantes, operadores logísticos, técnicos, ingenieros y empresas de servicios.

México ofrece una señal contundente de esa transformación. Entre enero y mayo de 2026, sus importaciones procedentes de Taiwán alcanzaron US$35,936 millones, frente a US$10,767 millones durante el mismo período de 2025, un crecimiento de 233 %. La expansión fue relacionada con las compras de insumos, servidores y componentes destinados a la infraestructura de inteligencia artificial y los centros de datos que se construyen principalmente para atender el mercado estadounidense. [forbes.com.mx], [itsitio.com]

No debe confundirse, sin embargo, importar tecnología con dominarla. México está capturando una etapa importante de la cadena mediante operaciones de ensamblaje, integración y manufactura de equipos, apoyado por empresas como Foxconn, Pegatron, Quanta Computer, Wiwynn e Ingrasys. Pero una parte considerable del valor tecnológico continúa originándose en Taiwán, donde se concentra la capacidad más avanzada para fabricar chips. El crecimiento importador mexicano representa una oportunidad industrial, pero también evidencia dependencia de los componentes asiáticos de mayor complejidad. [forbes.com.mx], [pueblaglobal.com.mx], [industrialnewsbc.com]

Esa es la primera lección para República Dominicana: el objetivo no puede reducirse a comprar chips, inaugurar edificios o anunciar convenios. La meta estratégica debe ser retener dentro del territorio dominicano una proporción creciente del valor generado por la nueva economía. Cada servidor importado debe convertirse en una oportunidad de ensamblaje, mantenimiento, programación, certificación, refrigeración, ciberseguridad, logística y exportación de servicios.

La pregunta “¿qué está comprando República Dominicana?” todavía no puede responderse con un único dato agregado equivalente al divulgado para México. La Dirección General de Aduanas publica cifras trimestrales de importación clasificadas por capítulos arancelarios y dispone de boletines y herramientas estadísticas sobre el comercio exterior. Sin embargo, para identificar el verdadero componente tecnológico habría que construir una canasta específica que cruce país de origen, régimen aduanero y partidas correspondientes a circuitos integrados, computadoras, servidores, equipos de telecomunicaciones, unidades de almacenamiento, sistemas eléctricos, partes electrónicas y maquinaria para producción tecnológica. [aduanas.gob.do], [aduanas.gob.do], [transparen…eig.gob.do]

Ese observatorio debería ser una prioridad nacional. Sin una medición aduanera especializada, República Dominicana no sabrá si está importando bienes finales para el consumo, componentes para agregarles valor o infraestructura capaz de producir exportaciones. La DGA, el Banco Central, ProDominicana, el MICM, el Consejo Nacional de Zonas Francas, Indotel y la Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación deberían crear una cuenta satélite de la economía digital y una clasificación dominicana de bienes relacionados con inteligencia artificial.

El país no parte de cero. Durante el primer semestre de 2025, las zonas francas generaron US$4,279.9 millones en exportaciones, equivalentes al 62 % del total nacional. Los productos eléctricos y electrónicos representaron el 14 % de las exportaciones del régimen, mientras Estados Unidos recibió el 72.2 % de todo lo exportado por esas zonas. Esta plataforma manufacturera, logística y comercial ofrece una base real para escalar hacia circuitos impresos, módulos electrónicos, dispositivos de redes, componentes de centros de datos y operaciones avanzadas de semiconductores. [elcaribe.com.do], [presidencia.gob.do]

La República Dominicana no debe cometer el error de anunciar que fabricará inmediatamente los chips de dos o tres nanómetros que salen de las plantas más sofisticadas de Asia. Una fábrica de vanguardia requiere inversiones gigantescas, agua ultrapura, energía extremadamente estable, propiedad intelectual, equipos altamente especializados y décadas de acumulación científica. Pretender competir de inmediato con las fundiciones líderes sería económicamente temerario.

El camino sensato consiste en entrar por las etapas donde el país ya posee ventajas. La propia plataforma del MICM dedicada a semiconductores identifica oportunidades en ensamblaje, prueba, empaque y logística, además de fabricación de placas de circuitos impresos. Ese modelo aprovecha la proximidad con Estados Unidos, la conectividad logística, la experiencia de más de cincuenta años en manufactura y el régimen de zonas francas. La estrategia no debe comenzar por la parte más costosa de la cadena, sino por aquella donde República Dominicana puede competir, aprender y ascender. [semiconduc…icm.gob.do], [presidencia.gob.do]

El Decreto 324-24 declaró de alta prioridad nacional la promoción, innovación y expansión de la industria dominicana de semiconductores y ordenó formular la Estrategia Nacional de Fomento a la Industria de Semiconductores. Posteriormente, el diagnóstico trabajado con la OCDE identificó fortalezas en manufactura, estabilidad y logística, pero también desafíos en capital humano, innovación, coordinación institucional, energía y agua. La advertencia es clara: los incentivos fiscales, por sí solos, no producen una industria tecnológica. [diariolibre.com], [lapalabra.do], [presidencia.gob.do]

La alianza con NVIDIA, correctamente escrita y no “Envidia”, representa otra pieza estratégica. El memorando firmado el 14 de octubre de 2025 contempla el Centro de Excelencia en Inteligencia Artificial, una Fábrica Nacional de Inteligencia Artificial, almacenamiento local de datos y modelos, y capacitación de más de mil profesionales dominicanos durante 2026. También propone aplicar inteligencia artificial en salud, educación, movilidad, seguridad, turismo y finanzas. [presidencia.gob.do], [presidencia.gob.do]

El acuerdo tiene potencial, pero deberá producir resultados auditables. No bastará con certificar participantes. Habrá que medir cuántos desarrolladores consiguen empleo, cuántas empresas dominicanas utilizan la infraestructura, cuántos modelos se entrenan localmente, cuántas patentes o soluciones salen del centro, cuánto cómputo se ofrece a universidades y qué porcentaje de la inversión pública se transforma en productividad.

Google añade la infraestructura circulatoria que necesita ese ecosistema. En agosto de 2026 se anunció que los sistemas submarinos Alisios, Canoa y OlaLuz conectarían directamente a República Dominicana con rutas hacia Panamá, Chile, Bermuda y Florida, acompañados por una ramificación de Firmina. Estas conexiones forman parte de una arquitectura destinada a aumentar alcance, confiabilidad y resiliencia entre el Caribe y las Américas. [noticiassin.com], [diariodigitalrd.com]

El puerto de intercambio digital asociado a Google, presentado con una inversión superior a US$500 millones, tiene capacidad para disminuir latencia, ampliar la conectividad internacional y mejorar la resiliencia de las comunicaciones. No obstante, el cable por sí mismo solo conduce datos. Para convertir conectividad en riqueza, el país necesita centros de datos, puntos neutrales de intercambio, servicios de nube, ciberseguridad, almacenamiento soberano, producción de software y empresas dominicanas capaces de exportar soluciones. [noticia.do], [ensegundos.do], [diariodigitalrd.com]

La combinación Google-NVIDIA puede ser transformadora: Google amplía las autopistas internacionales de datos; NVIDIA aporta computación acelerada, capacitación y arquitectura para inteligencia artificial. Pero la soberanía digital no consiste únicamente en alojar datos dentro del territorio. También exige saber quién controla la infraestructura, dónde se encuentran las claves, qué legislación gobierna la información, qué capacidad de auditoría posee el Estado y qué proveedores alternativos pueden mantener el servicio si ocurre una interrupción.

A esta ecuación se suma el puerto espacial proyectado en Oviedo, Pedernales. La iniciativa, dirigida por la empresa estadounidense Launch on Demand, contempla una inversión privada superior a US$600 millones, infraestructura logística, una planta eléctrica de 200 megavatios, desalinizadora y capacidades de lanzamiento. El primer despegue se ha proyectado para mayo de 2028, por lo que todavía debe tratarse como una meta sujeta a construcción, licencias, financiamiento, evaluaciones técnicas y permisos ambientales, no como un logro materializado. [diariolibre.com], [intec.edu.do]

El puerto espacial puede abrir oportunidades en telemetría, electrónica, sensores, software de vuelo, procesamiento de imágenes satelitales, meteorología, comunicaciones, agricultura de precisión y vigilancia marítima. La participación del INTEC en conversaciones sobre el talento requerido demuestra que la infraestructura aeroespacial demandará profesionales de diversas carreras, no solamente especialistas en cohetes. [intec.edu.do], [quepolitica.com]

Sin embargo, el proyecto se localiza cerca de una de las zonas de mayor sensibilidad ecológica del país. Una proporción considerable de Pedernales está protegida y los especialistas han advertido sobre ruido, vibraciones, alteración de hábitats, residuos y posibles impactos sobre aves migratorias y especies endémicas. Convertir a Oviedo en una puerta espacial no puede significar sacrificar el Parque Nacional Jaragua, la Laguna de Oviedo ni el patrimonio natural que también sostiene la economía futura. [listindiario.com], [diariolibre.com]

Una nación tecnológica no es aquella que ignora el medioambiente, sino la que utiliza ciencia para protegerlo. El puerto espacial debe someterse a una evaluación ambiental estratégica, estudios independientes, consultas públicas y monitoreo permanente de ruido, aire, agua, fauna y emisiones. El proyecto deberá establecer corredores de seguridad, límites operativos y fondos de compensación ecológica antes del primer lanzamiento.

La segunda gran lección de México es que República Dominicana debe construir un puente industrial directo con Taiwán. No es necesario esperar a producir el chip más avanzado. El país puede atraer compañías de ensamblaje y prueba, fabricantes de tarjetas para servidores, sistemas de administración térmica, cables, conectores, gabinetes, fuentes de alimentación, sensores y equipos de comunicaciones. Para ello se necesita una oficina dominicana de captación tecnológica en Taiwán y una misión permanente enfocada en proveedores de segundo y tercer nivel, no solamente en las grandes corporaciones.

La relación con Estados Unidos es el otro pilar. El MICM informó durante 2026 que se encontraba dando los toques finales a una asociación con una universidad estadounidense para fortalecer el capital humano requerido por la industria de semiconductores. La iniciativa se integra con la formación STEM, la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial y la promoción internacional de República Dominicana como localización para manufacturas avanzadas. [infobae.com], [democrata.es], [diariodigitalrd.com]

Ese vínculo universitario debe superar el protocolo diplomático. República Dominicana necesita programas conjuntos de ingeniería microelectrónica, diseño de circuitos, materiales, mecatrónica, química industrial, física aplicada, ciberseguridad y refrigeración de centros de datos. También requiere laboratorios de metrología y confiabilidad, carreras técnicas de dos años, pasantías pagadas, formación bilingüe y retorno organizado de profesionales dominicanos residentes en el exterior.

El ITLA, el INTEC, la UASD, PUCMM y otras universidades deberían articularse con los institutos técnicos y las empresas. La formación de ingenieros es indispensable, pero también lo son los técnicos que operan plantas, prueban placas, mantienen sistemas eléctricos y aseguran procesos de calidad. El cuello de botella tecnológico no se resolverá únicamente con títulos universitarios.

La tercera lección es energética. Los centros de datos y las plantas de microelectrónica necesitan electricidad continua, predecible y competitiva. La OCDE ha señalado la vulnerabilidad asociada con la dependencia energética de combustibles fósiles y la necesidad de fortalecer energías renovables. El informe dominicano también identifica agua, innovación y talento entre las condiciones indispensables para atraer la industria. [diariolibre.com], [lapalabra.do]

República Dominicana deberá crear corredores tecnológicos con generación renovable, almacenamiento, respaldo, redes inteligentes y contratos eléctricos de largo plazo. Cada nuevo centro de datos debería declarar su consumo proyectado, matriz energética, uso de agua, sistema de refrigeración y plan de manejo de residuos electrónicos. Competir por inversión no puede significar trasladar al ciudadano el costo de redes saturadas o energía subsidiada.

La cuarta lección es fiscal. Las zonas francas ofrecen incentivos poderosos, pero República Dominicana debe evitar una carrera de exenciones sin resultados. Los beneficios destinados a semiconductores y centros de datos deberían quedar sujetos a metas de empleo especializado, inversión en investigación, formación de proveedores locales, transferencia tecnológica, consumo de energías limpias y exportaciones verificables. El país debe premiar el valor agregado, no la simple importación y reexportación.

La quinta lección es aduanera y logística. República Dominicana necesita una ventanilla tecnológica de alta velocidad para componentes sensibles, equipos de precisión y mercancías de alto valor. Eso exige trazabilidad, seguridad física, inspección no intrusiva, operadores económicos autorizados, protección contra falsificaciones y procedimientos especiales para muestras, prototipos y equipos destinados a investigación. La competitividad tecnológica se pierde cuando un componente crítico permanece detenido durante días.

El modelo dominicano debe articular seis activos que hoy aparecen dispersos: zonas francas para manufactura; Google para conectividad; NVIDIA para capacidad de inteligencia artificial; universidades para talento; puertos y aeropuertos para logística; y Oviedo para servicios aeroespaciales. El éxito dependerá de convertir esas piezas en un solo sistema y no en proyectos aislados que compitan por presupuesto, visibilidad o atribución política.

La aspiración de convertirse en el principal polo tecnológico del Caribe es posible, pero no está garantizada. Puerto Rico posee integración jurídica y financiera con Estados Unidos; Costa Rica acumula experiencia reconocida en semiconductores y servicios corporativos; Panamá domina segmentos logísticos y financieros; México dispone de escala manufacturera; y varios territorios caribeños ofrecen conectividad, incentivos y servicios internacionales. República Dominicana deberá competir con estabilidad, talento, velocidad regulatoria, energía limpia y capacidad de ejecución.

El país cuenta con una ventaja que no debe subestimarse: ya posee una economía diversificada, una extensa relación comercial con Estados Unidos, experiencia en manufactura regulada, conectividad aérea y marítima, zonas francas operativas y un sector privado acostumbrado a exportar. ProDominicana ha colocado semiconductores, inteligencia artificial, centros de datos, biotecnología y manufactura avanzada entre los sectores prioritarios para captar inversión de mayor valor agregado. [eldinero.com.do], [acento.com.do]

Pero los anuncios no producen soberanía. La soberanía tecnológica comienza cuando un joven dominicano diseña una placa, una empresa nacional certifica componentes, un laboratorio local prueba calidad, un centro de datos exporta servicios, una universidad registra propiedad intelectual y una zona franca deja de ensamblar de manera pasiva para participar en ingeniería, diseño y desarrollo.

México está comprando a Taiwán los músculos físicos de la inteligencia artificial porque posee fábricas capaces de integrarlos y una frontera industrial conectada con Estados Unidos. República Dominicana debe comprar lo necesario, pero aprender mientras compra, ensamblar mientras importa y exportar más conocimiento en cada ciclo productivo.

La meta nacional no debe ser gastar millones en equipos que se vuelvan obsoletos. Debe consistir en construir un ecosistema que continúe produciendo valor cuando cambie la generación del chip, el modelo de inteligencia artificial o la arquitectura del centro de datos.

Google puede traer los cables. NVIDIA puede aportar plataformas. Estados Unidos puede facilitar mercado, universidades e inversión. Taiwán puede aportar proveedores y experiencia manufacturera. El puerto espacial puede abrir una nueva frontera. Pero solo República Dominicana puede asumir la responsabilidad de unir esos activos mediante una política de Estado.

El Caribe no necesita otro consumidor entusiasta de tecnología. Necesita un país capaz de producirla, adaptarla, regularla y exportarla. República Dominicana tiene la oportunidad geográfica, industrial y política para ocupar ese lugar. Ahora debe demostrar que los convenios no son fotografías del futuro, sino los cimientos verificables de una transformación productiva.

La inteligencia artificial está reorganizando las rutas del comercio mundial. México ya está respondiendo con fábricas, importaciones y cadenas de suministro. República Dominicana debe responder con algo más ambicioso: una arquitectura nacional que conecte chips, servidores, cables submarinos, energía, talento, aduanas, zonas francas y espacio.

Porque el liderazgo tecnológico no se proclama. Se diseña, se financia, se mide y, finalmente, se exporta.

///end

De consumidor digital a potencia tecnológica: el modelo que República Dominicana debe construir ahora