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JPMorgan apuesta por el peso dominicano; ¿razón para celebrar o para mirar con cautela?

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Editorial: JPMorgan apuesta por el peso dominicano; ¿razón para celebrar o para mirar con cautela?

JPMorgan ha puesto el foco internacional sobre la República Dominicana: ubica al peso entre las monedas de mejor desempeño en América Latina en 2026 y sugiere a inversionistas tomar exposición vía bonos soberanos con vencimiento en 2033. Esa recomendación no es un titular aislado; resume una narrativa económica que el país ha venido construyendo: turismo robusto, remesas estables, flujos de inversión y un boom en las exportaciones de oro que han alimentado la entrada de divisas y reducido el déficit externo.

Lo positivo
– Diversificación de divisas. No es lo mismo depender solo de turismo o remesas que combinar turismo, remesas, exportaciones (incluido el oro) e IED. Esa mezcla ha permitido absorber choques externos y sostener la apreciación del peso.
– Mejoría en cuentas externas. Un déficit de cuenta corriente reducido a niveles cercanos a 0.7–0.9 % del PIB es una señal de mayor equilibrio macroeconómico y menor vulnerabilidad externa.
– Mayor flexibilidad cambiaria. La transición hacia un régimen más flotante y una intervención del Banco Central orientada a suavizar picos puede mejorar la transparencia y la formación de precios en el mercado cambiario.

Riesgos que no conviene minimizar
– Concentración por sectores volátiles. El fuerte aumento de las exportaciones de oro explica parte del ingreso de divisas, pero los precios de los metales son volátiles y pueden revertir ganancias rápidamente. Depender en exceso de un commodity introduce riesgo de ciclo.
– Choques externos y energía. La República Dominicana sigue importando gran parte de su energía. Un alza sostenida en precios petroleros o una desaceleración global podría presionar la balanza comercial y la rentabilidad de activos en moneda local.
– Liquidez y apreciación excesiva. JPMorgan advierte que una apreciación demasiado rápida del peso o cambios en la liquidez del mercado pueden erosionar la ventaja de los bonos 2033. En mercados emergentes, la entrada y salida de capitales puede ser abrupta.

Qué significa la recomendación de bonos 2033
La sugerencia de comprar bonos soberanos a 2033 es, en esencia, una apuesta a que las condiciones actuales —entradas de divisas, déficit externo contenido y un tipo de cambio más flexible— se mantendrán en el mediano plazo. Para inversionistas institucionales, esa estrategia busca capturar rendimiento en un entorno de moneda apreciada y riesgo país manejable. Para el público local, la lectura debe ser más prudente: la recomendación refleja una visión de mercado, no una garantía.

Implicaciones para la política pública
Si la economía se beneficia de este reconocimiento internacional, el desafío es convertirlo en sostenibilidad:
– Política fiscal responsable para evitar sobrecalentamientos.
– Diversificación productiva que reduzca la exposición a precios de commodities.
– Mejoras en infraestructura y gobernanza que atraigan inversión extranjera de calidad y no solo flujos especulativos.

Conclusión
La recomendación de JPMorgan es un voto de confianza que valida logros recientes: mayor entrada de divisas, turismo pujante y una cuenta corriente más sana. Sin embargo, no debe leerse como un cheque en blanco. La fortaleza del peso y la oportunidad en bonos soberanos son reales, pero frágiles frente a choques externos, movimientos de liquidez y la volatilidad de los commodities. El verdadero reto para República Dominicana es transformar este momento favorable en políticas y estructuras que lo hagan duradero, evitando depender de factores transitorios.