
ADNOC fortalece rutas alternativas, operaciones nocturnas y cargas fuera del Golfo para sostener exportaciones de crudo hacia los mercados globales
Santo Domingo, R.D. Los Emiratos Árabes Unidos han logrado mantener el flujo de petróleo hacia los mercados internacionales pese a las tensiones y restricciones operativas registradas en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más estratégicos del mundo.
De acuerdo con datos de seguimiento marítimo recopilados por Bloomberg y reseñados por Oilprice.com, el país árabe consiguió elevar sus exportaciones de crudo hasta niveles previos a la crisis durante los meses de junio y julio, superando incluso a otros productores del Golfo en volumen exportado a través de ese punto crítico.
La estrategia emiratí ha combinado varias medidas logísticas: el uso intensivo de su oleoducto terrestre para trasladar crudo desde el oeste hacia el este del país, evitando parcialmente el estrecho; el empleo del puerto de Fujairah, situado fuera del Golfo Pérsico; operaciones de transferencia de barco a barco en alta mar; y el envío de buques cisterna en horarios nocturnos para reducir riesgos y mantener la continuidad de las entregas.
La compañía nacional de petróleo de Abu Dhabi, ADNOC, ha jugado un papel central en esta respuesta. Desde principios de junio, la empresa ha lanzado varias licitaciones para la venta de cargamentos de crudo, incluyendo una séptima oferta a finales de julio destinada a colocar millones de barriles entre agosto y octubre.
Las operaciones han incluido puntos de carga en Zirku y Das Island, dentro del Golfo Pérsico, así como en Fujairah, fuera del estrecho de Ormuz. También se han habilitado modalidades de transferencia de buque a buque en zonas como Fujairah y Malasia, lo que permite ampliar la flexibilidad comercial y reducir la dependencia de una sola ruta marítima.
Según estimaciones de la Agencia Internacional de Energía, la producción de crudo de Emiratos Árabes Unidos habría pasado de 3.3 millones de barriles diarios en mayo a 4.1 millones de barriles diarios en junio, alcanzando su mayor nivel histórico. Este incremento se produjo tras la salida del país de la OPEP el pasado 1 de mayo, decisión que le permitió aumentar su producción de manera independiente.
El caso emiratí evidencia la importancia de la infraestructura energética, la diversificación logística y la capacidad de respuesta ante crisis geopolíticas. En un escenario donde el estrecho de Ormuz sigue siendo una arteria vital para el comercio mundial de hidrocarburos, Abu Dhabi ha demostrado que la planificación estratégica puede mitigar riesgos severos sobre la seguridad energética internacional.
Analistas del mercado energético consideran que la combinación de oleoductos terrestres, puertos alternativos y operaciones marítimas flexibles fortalece la posición de Emiratos Árabes Unidos como proveedor confiable de crudo, incluso en medio de tensiones regionales.
La operación también marca un precedente para otros países productores, al mostrar que la seguridad del suministro no depende únicamente de la capacidad de producción, sino también de la resiliencia logística, la infraestructura portuaria y la capacidad de adaptación ante escenarios de bloqueo o interrupción del comercio marítimo.
Fuente: Oilprice.com / Bloomberg / Agencia Internacional de Energía.















