Director general de Aduanas resalta el valor estratégico de los importadores y ratifica la visión institucional de una logística más competitiva
Santo Domingo, RD. – La Dirección General de Aduanas (DGA) continúa trabajando para seguir construyendo un entorno más eficiente, más predecible y competitivo para quienes participan en el comercio internacional y contribuyen al crecimiento de la economía dominicana.
En ese sentido, el director de la DGA, Nelson Arroyo, evidenció la importancia que la institución otorga a la colaboración permanente con los actores que dinamizan el comercio internacional, promoviendo iniciativas orientadas a generar mayor eficiencia, confianza y oportunidades para el crecimiento de las empresas dominicanas.
En su participación como orador principal del Desayuno de la Asociación Nacional de Importadores (ANI), Arroyo destacó el rol estratégico del sector importador como motor de la competitividad nacional y del crecimiento económico, donde, además, reafirmó el compromiso de la institución de fortalecer la colaboración con el sector privado y continuar impulsando un entorno más eficiente, predecible y competitivo para el comercio internacional.
Durante su intervención, resaltó el papel determinante que desempeñan los importadores en la economía nacional y su contribución al fortalecimiento de la capacidad productiva y comercial del país.
“Hoy la competitividad empresarial no depende únicamente de producir mejor o de vender más. También depende de la eficiencia logística, de la rapidez con que se movilizan las mercancías, de la previsibilidad de los procesos y de la confianza que generan las instituciones que intervienen en el comercio exterior”, dijo al participar como orador en el desayuno.

Arroyo agregó que la Dirección General de Aduanas mantiene una agenda de transformación enfocada en fortalecer los servicios, optimizar los procesos y continuar construyendo un entorno más eficiente, predecible y competitivo para quienes participan en el comercio internacional y contribuyen al crecimiento económico de la República Dominicana.
José Antonio Álvarez, presidente de la Asociación Nacional de Importadores (ANI), valoró los avances alcanzados por la Dirección General de Aduanas en materia de facilitación del comercio y destacó los esfuerzos de la institución para hacer más expeditos y eficientes los procesos.
“Como miembros del Comité Nacional de Facilitación de Comercio (CNFC), desde la ANI aplaudimos los pasos que han llevado a un avance significativo en este respecto”, expresó Álvarez.
En materia de gestión de riesgo, durante los primeros siete meses del año el sistema la institución generó 14,774 alertas en zona primaria, contribuyendo a recaudar más de RD$2,630 millones como resultado de las intervenciones realizadas.
Detalló que en el 2025 el 28.6 % de las declaraciones recibía algún tipo de alerta, en los primeros siete meses de este año esa proporción se redujo al 25 %, al tiempo que la efectividad aumentó hasta el 33.4 %.
El desayuno-conversatorio reunió a miembros de la Asociación Nacional de Importadores y representantes de la DGA, quienes intercambiaron perspectivas sobre los desafíos y oportunidades del comercio exterior, en un ejercicio de diálogo abierto que refuerza la confianza entre los sectores público y privado.
A través de espacios de diálogo y articulación con el sector privado, la Dirección General de Aduanas continúa fortaleciendo una gestión centrada en la facilitación del comercio, la confianza institucional y la competitividad, como pilares para el desarrollo sostenible de la República Dominicana./
Opinión
Aduanas y competitividad: una alianza clave para el desarrollo
Por Luis Orlando Díaz Vólquez
En un mundo donde las cadenas de suministro operan a velocidad récord y la competencia entre países es cada vez más intensa, la eficiencia aduanera se ha convertido en un factor determinante para el crecimiento económico. La competitividad ya no depende únicamente de la capacidad de producir bienes o atraer inversiones; también está estrechamente vinculada a la rapidez, transparencia y confiabilidad con que se desarrolla el comercio internacional.
Bajo esa realidad, resulta relevante la visión expuesta recientemente por la Dirección General de Aduanas (DGA) durante un encuentro con la Asociación Nacional de Importadores (ANI), donde se destacó el papel estratégico del sector importador en el fortalecimiento de la competitividad nacional. 1
Durante décadas, las aduanas fueron percibidas principalmente como entidades recaudadoras y de control. Sin embargo, la dinámica económica global ha transformado su función. Hoy, las administraciones aduaneras modernas tienen la responsabilidad de garantizar la seguridad de las operaciones comerciales sin obstaculizar el flujo legítimo de mercancías. Ese equilibrio entre control y facilitación constituye uno de los principales retos de la gestión pública contemporánea.
La República Dominicana ha logrado consolidar una posición privilegiada dentro del Caribe y América Latina gracias a su ubicación geográfica, su infraestructura portuaria y aeroportuaria y su creciente capacidad logística. No obstante, mantener esa ventaja exige instituciones capaces de responder a las necesidades de un comercio internacional cada vez más sofisticado.
En ese sentido, los resultados presentados por la DGA muestran señales positivas. Durante los primeros siete meses del año, el sistema de gestión de riesgo generó 14,774 alertas en zona primaria que contribuyeron a recaudar más de RD$2,630 millones producto de las intervenciones realizadas. Asimismo, la proporción de declaraciones sometidas a alertas se redujo de 28.6 % a 25 %, mientras que la efectividad de los controles alcanzó 33.4 %. 1
Más allá de las cifras, estos indicadores revelan una tendencia importante: el fortalecimiento de un modelo de fiscalización más inteligente. Una aduana eficiente no es aquella que inspecciona indiscriminadamente cada operación, sino la que utiliza herramientas tecnológicas y análisis de riesgo para identificar con precisión las transacciones que requieren mayor atención. Cuando esto ocurre, se protege la recaudación del Estado sin generar costos innecesarios para los operadores que cumplen con las normas.
Igualmente significativo es el reconocimiento expresado por la Asociación Nacional de Importadores (ANI) a los avances alcanzados en materia de facilitación comercial. 1 Este tipo de valoración evidencia que el diálogo permanente entre el sector público y el privado puede traducirse en mejoras concretas para el ecosistema económico nacional.
En una economía abierta, los importadores cumplen una función esencial. Son los responsables de abastecer industrias, comercios y consumidores con insumos, equipos y productos que complementan la producción local y fortalecen la actividad económica. Por ello, cualquier iniciativa dirigida a reducir tiempos, simplificar procesos y aumentar la previsibilidad genera beneficios para toda la sociedad.
La competitividad nacional no es una construcción aislada ni responsabilidad exclusiva de las empresas. Es el resultado de la interacción entre instituciones eficientes, infraestructura adecuada y un sector privado dinámico. Las aduanas forman parte de esa ecuación estratégica.
La República Dominicana tiene ante sí la oportunidad de continuar fortaleciendo su liderazgo logístico regional. Para lograrlo, será necesario profundizar la modernización aduanera, expandir la digitalización de los procesos y mantener espacios permanentes de colaboración con los actores del comercio exterior.
Al final, cada minuto ahorrado en un despacho, cada trámite simplificado y cada proceso optimizado representan una ventaja competitiva para el país. Y en una economía global donde el tiempo tiene un valor cada vez mayor, la eficiencia aduanera se convierte también en una herramienta fundamental para impulsar el desarrollo sostenible y la prosperidad nacional.
El ingeniero Luis Orlando Díaz Vólquez es analista de temas vinculados al comercio exterior, la logística y la gestión aduanera en la República Dominicana.

















# **Aduanas y competitividad: una alianza clave para el desarrollo**
**Por Luis Orlando Díaz Vólquez**
En un mundo donde las cadenas de suministro operan a velocidad récord y la competencia entre países es cada vez más intensa, la eficiencia aduanera se ha convertido en un factor determinante para el crecimiento económico. La competitividad ya no depende únicamente de la capacidad de producir bienes o atraer inversiones; también está estrechamente vinculada a la rapidez, transparencia y confiabilidad con que se desarrolla el comercio internacional.
Bajo esa realidad, resulta relevante la visión expuesta recientemente por laDirección General de Aduanas (DGA) durante un encuentro con la Asociación Nacional de Importadores (ANI) , donde se destacó el papel estratégico del sector importador en el fortalecimiento de la competitividad nacional. [1](https://aduanasrd-my.sharepoint.com/personal/or_diaz_aduanas_gob_do/_layouts/15/Doc.aspx?sourcedoc=%7BAA3D2B81-4684-4A02-9040-539DDE2DAB7E%7D&file=NP.%20DGA%20destaca%20aporte%20del%20sector%20importador%20al%20fortalecimiento%20de%20la%20competitividad%20nacional.%20Final.docx&action=default&mobileredirect=true)
Durante décadas, las aduanas fueron percibidas principalmente como entidades recaudadoras y de control. Sin embargo, la dinámica económica global ha transformado su función. Hoy, las administraciones aduaneras modernas tienen la responsabilidad de garantizar la seguridad de las operaciones comerciales sin obstaculizar el flujo legítimo de mercancías. Ese equilibrio entre control y facilitación constituye uno de los principales retos de la gestión pública contemporánea.
La República Dominicana ha logrado consolidar una posición privilegiada dentro del Caribe y América Latina gracias a su ubicación geográfica, su infraestructura portuaria y aeroportuaria y su creciente capacidad logística. No obstante, mantener esa ventaja exige instituciones capaces de responder a las necesidades de un comercio internacional cada vez más sofisticado.
En ese sentido, los resultados presentados por la DGA muestran señales positivas. Durante los primeros siete meses del año, el sistema de gestión de riesgo generó 14,774 alertas en zona primaria que contribuyeron a recaudar más de RD\$2,630 millones producto de las intervenciones realizadas. Asimismo, la proporción de declaraciones sometidas a alertas se redujo de 28.6 % a 25 %, mientras que la efectividad de los controles alcanzó 33.4 %. [1](https://aduanasrd-my.sharepoint.com/personal/or_diaz_aduanas_gob_do/_layouts/15/Doc.aspx?sourcedoc=%7BAA3D2B81-4684-4A02-9040-539DDE2DAB7E%7D&file=NP.%20DGA%20destaca%20aporte%20del%20sector%20importador%20al%20fortalecimiento%20de%20la%20competitividad%20nacional.%20Final.docx&action=default&mobileredirect=true)
Más allá de las cifras, estos indicadores revelan una tendencia importante: el fortalecimiento de un modelo de fiscalización más inteligente. Una aduana eficiente no es aquella que inspecciona indiscriminadamente cada operación, sino la que utiliza herramientas tecnológicas y análisis de riesgo para identificar con precisión las transacciones que requieren mayor atención. Cuando esto ocurre, se protege la recaudación del Estado sin generar costos innecesarios para los operadores que cumplen con las normas.
Igualmente significativo es el reconocimiento expresado por laAsociación Nacional de Importadores (ANI) a los avances alcanzados en materia de facilitación comercial. [1](https://aduanasrd-my.sharepoint.com/personal/or_diaz_aduanas_gob_do/_layouts/15/Doc.aspx?sourcedoc=%7BAA3D2B81-4684-4A02-9040-539DDE2DAB7E%7D&file=NP.%20DGA%20destaca%20aporte%20del%20sector%20importador%20al%20fortalecimiento%20de%20la%20competitividad%20nacional.%20Final.docx&action=default&mobileredirect=true) Este tipo de valoración evidencia que el diálogo permanente entre el sector público y el privado puede traducirse en mejoras concretas para el ecosistema económico nacional.
En una economía abierta, los importadores cumplen una función esencial. Son los responsables de abastecer industrias, comercios y consumidores con insumos, equipos y productos que complementan la producción local y fortalecen la actividad económica. Por ello, cualquier iniciativa dirigida a reducir tiempos, simplificar procesos y aumentar la previsibilidad genera beneficios para toda la sociedad.
La competitividad nacional no es una construcción aislada ni responsabilidad exclusiva de las empresas. Es el resultado de la interacción entre instituciones eficientes, infraestructura adecuada y un sector privado dinámico. Las aduanas forman parte de esa ecuación estratégica.
La República Dominicana tiene ante sí la oportunidad de continuar fortaleciendo su liderazgo logístico regional. Para lograrlo, será necesario profundizar la modernización aduanera, expandir la digitalización de los procesos y mantener espacios permanentes de colaboración con los actores del comercio exterior.
Al final, cada minuto ahorrado en un despacho, cada trámite simplificado y cada proceso optimizado representan una ventaja competitiva para el país. Y en una economía global donde el tiempo tiene un valor cada vez mayor, la eficiencia aduanera se convierte también en una herramienta fundamental para impulsar el desarrollo sostenible y la prosperidad nacional.
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*Luis Orlando Díaz Vólquez es analista de temas vinculados al comercio exterior, la logística y la gestión aduanera en la República Dominicana.*