
El pionero de las zonas francas y de la logística dominicana sostiene que los US$3,000 millones anuales que el país exporta en dispositivos médicos y productos tecnológicos lo colocan como candidato para atraer inversión en microchips. La hoja de ruta estatal respalda esa apuesta.
28 de septiembre de 2026 | Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor
Santo Domingo.– Samuel Conde, pionero de las zonas francas y de la logística en la República Dominicana, afirmó que el país será destino de inversión para la industria de semiconductores. Según explicó, el modelo industrial que se construyó durante más de cinco décadas ya pasó de la maquila tradicional a la manufactura de alto valor agregado.
Conde habló en una entrevista exclusiva en Yayo Pinto Podcast, el espacio del ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, en el episodio¿Cómo se construye un proyecto que cambia un país? Allí repasó cómo surgieron las zonas francas dominicanas y explicó por qué esa plataforma puede sostener la próxima etapa del desarrollo industrial.
El empresario señaló que las exportaciones de las zonas francas rondan los US$10,000 millones anuales. De esa cifra, unos US$3,000 millones corresponden a dispositivos médicos y productos tecnológicos, los segmentos más avanzados de la manufactura instalada en el país, que se venden sobre todo en Estados Unidos y Europa.
Para Conde, estas cifras muestran que la industria nacional se ha especializado y ahora trabaja con procesos productivos más complejos. A su juicio, esa evolución abre la puerta para que el país capte capital en semiconductores, tecnología, innovación y manufactura avanzada, y para que se integre de forma más sólida a las cadenas globales de suministro.
Una base industrial que respalda la apuesta
Los datos oficiales apoyan el planteamiento. En 2024, el subsector de dispositivos médicos y farmacéuticos exportó US$2,871.7 millones, el 33.4 % de todo lo exportado por las zonas francas. Hoy operan en ese segmento 42 empresas, entre ellas Medtronic, Jabil, Fresenius Kabi, Baxter, Becton Dickinson y B. Braun. Esas compañías generan unos 33,500 empleos directos y acumulan inversiones superiores a US$1,940 millones, alrededor de la cuarta parte de toda la inversión del régimen.
La experiencia en productos de precisión, con estrictos controles de calidad y certificaciones internacionales, es el tipo de capacidad que exige el segmento back-end de los semiconductores: ensamblaje, prueba y empaque (ATP), circuitos impresos (PCBA) y logística especializada.
Políticas públicas que convierten la visión en hoja de ruta
La proyección de Conde coincide con la política de Estado impulsada por el gobierno del presidente Luis Abinader. El Decreto 324-24 declaró de alta prioridad nacional la promoción, la innovación y el desarrollo de la industria de semiconductores. Además, el MICM entregó al mandatario la Estrategia Nacional de Fomento a la Industria de Semiconductores (ENFIS), una hoja de ruta para insertar al país en las cadenas globales de valor de manufactura y ensamblaje de chips.
En marzo de 2026, junto a la OCDE, el ministro Sanz Lovatón presentó un informe técnico sobre el entorno para las industrias de semiconductores y microelectrónica en el país. En esa ocasión anunció que la República Dominicana podría producir y exportar semiconductores antes de 2028, aprovechando la tendencia del nearshoring.

Logística: la ventaja que no se improvisa
Como pionero de la logística, Conde ha insistido en que la conectividad es decisiva para competir por la inversión. El país figura entre los mejor conectados de América Latina: ocupa el tercer lugar en conectividad aérea y el cuarto en conectividad marítima. Eso permite un tránsito rápido de mercancías hacia Estados Unidos, un factor clave para las plantas que complementan la manufactura amparada por la Ley CHIPS estadounidense. A esto se suma la oferta de ProDominicana, que incluye exenciones fiscales para proyectos del sector.
El reto: pasar de la oportunidad a la inversión concreta
Conde no mencionó proyectos, empresas o montos ya comprometidos en semiconductores. Por eso, el desafío inmediato es convertir las condiciones del país en anuncios concretos de inversión. Para lograrlo habrá que formar talento técnico especializado, garantizar un suministro eléctrico y de agua confiable para procesos intensivos, y agilizar aún más los trámites aduaneros y logísticos. Esa agenda de competitividad conecta directamente con las metas de la Meta RD 2036.
En sus planteamientos, Conde deja claro que un proyecto que cambia un país se construye con visión de largo plazo, colaboración entre el sector público y el privado, y la capacidad de anticipar la próxima ola industrial. Con las zonas francas como plataforma y una política de Estado ya trazada, la República Dominicana busca que su próximo gran capítulo exportador se escriba en silicio./
¿Cómo se construye un proyecto que cambia un país?-Samuel Conde | #YayoPintoPodcast de @SanzLovaton https://t.co/i1wE8dAFzw a través de @YouTube
— Orlando Díaz, Luis (@LuisOrlandoDia1) September 29, 2026
Ya está arriba mi conversación con Samuel Conde en un nuevo episodio de #YayoPintoPodcast.
🎧 Disponible en Spotify: https://t.co/AM2R5MwWlj
Y también pueden disfrutarlo por @telesistema11rd. pic.twitter.com/rIcmuBlw6b
— Yayo (@SanzLovaton) September 27, 2026

Titular: Samuel Conde: “La República Dominicana está lista para dar el salto a los semiconductores”














